Amor por Un poco de odio

Amor por Un poco de odio

Que me gusta cómo trabaja J. Abercrombie no es ningún secreto. Si quieres saber porqué me encandiló, deberías visitar mi reseña de La primera ley, su primera trilogía del Círculo del Mundo. Parecía que con lo que tenía en circulación ya no podía superarse, pero este hombre lo ha conseguido; ahí reside su magia: llegar es fácil, mantenerse cuesta horrores y superarse, es un sueño. Esta vez te cuento por qué profeso tanto amor por Un poco de odio, publicado también por Alianza Editorial, en su sello fantástico Runas y traducido por Manu Viciano.

Un poco de odio abre la trilogía de La era de la locura

Han pasado 30 años desde que los protagonistas de La primera ley nos dejaran con el culo torcido. Como era de esperar, algunos de ellos han tenido descendencia y claro, de ahí sale lo que sale. Si los padres se hicieron un huequito en tu recuerdo (Sabueso, Jezal dan Luthar, Ardee y Sand dan Glokta, Finree, o el montañés Crummock-i-Phail) sus hijos no iban a ser menos.

Además, una de las principales novedades de la trilogía con respecto a la anterior es la introducción de la revolución industrial y la incipiente lucha de clases. Joe Abercrombie se reinventa a sí mismo y hace virar el Worldbuilding hacia paisajes con aroma de Steampunk, pero sin futurismos. De esta manera, se va alejando paulatinamente de la espada y la brujería para dar paso a la tecnología, el avance industrial, la desigualdad de clases, y los problemas sociales derivados de ella.

Un poco de odio revolución industrial Grimdark
Una de las escenas más difíciles de tragar para mí fue en un ambiente como este. Joe Abercrombie ha sabido recoger la crudeza más absoluta de aquella época y esparcirla por toda la obra.

¿Y cómo encajará la mano que todo lo mueve en todo esto? No quiero hacerte spoilers. Puede que no te hayas leído La primera ley todavía. Sin embargo una imagen podría resumir el nuevo estatus del personaje en Un poco de odio:

Bayaz un poco de odio Grimdark
La banca siempre está detrás de todo

El papel de las drogas «nuevas» en Un poco de odio tampoco me ha pasado inadvertido. Tal y como lo hiciera el opio en la época victoriana, Abercrombie tira de polvo de perla (algo así como nuestra cocaína esnifaíca) y del chagga (pongamos que sea similar a las hojas de coca masticadas); aunque esta última creo que ya era popular en el Norte.

Pero como siempre, ¡vayamos al grano! Al ataque con sus puntos fuertes:

Personajes que se mueven por Un poco de odio

Como es habitual en una novela río de J. Abercrombie, hay personajes para dar y tomar. Lo cierto es que al principio, como hice trampas y no me leí las obras que hay entre La primera ley y Un poco de odio, fui un pelín perdida, pero nada que en un par de capítulos no se pudiera pillar. De hecho la obra está pensada para ser independiente de la primera trilogía, si bien se goza el doble si la has leído.

Otra de las marcas de la casa es la redondez de dichos personajes. En algo se le tenía que notar la licenciatura en psicología, jejeje. Me apetece un montón presentaros los que más me gustan, porque en ellos recae gran parte de la acción y la magia de esta novela:

Savine dan Glokta

Grimdark un poco de odio savine
La serpiente de Adua

Si hay un personaje que se le parezca en el imaginario colectivo, ese es el de la mítica Escarlata O’hara. Despiadada en los negocios, vengativa, rencorosa, astuta y calculadora; lo tiene todo al alcance de la mano y sin embargo se deja llevar por las pasiones más mundanas. Vamos, que detrás de esa fachada pérfida de mala de culebrón, tiene su corazoncito y no puedes dejar de quererla.

A diferencia de la dama sureña de origen irlandés (madre mía, si es que las dos son damas sureñas, me acabo de dar cuenta), Savine goza de una posición social privilegiada e intocable a lo largo de toda la obra. Por eso, lo mejor de su historia es que estás deseando que Lord Grimdark le apriete un poco la soga para ver de qué pasta está hecha. Y vaya que sí lo hace. Como escritora, todavía me maravillo con la capacidad del autor para ponerse en el pellejo de una mujer así. Yo confieso que me cuesta meterme en la piel de un personaje masculino y que me salga así de creíble.

Rikke

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La de la lengua y el ojo largo

La descendiente del Sabueso abre la novela por todo lo alto. Aquí, la chica tiene el don/maldición del ojo largo, así que es capaz de ver el futuro a su manera. Otra cosa es que lo sepa interpretar. En ella recae el atisbo de magia que todavía persiste en el Círculo del Mundo. Precisamente, el muy zorro de Joe abre la novela con ella, tras sufrir un «ataque» de ojo largo. Mirad si es astuto, que te deja caer con la visión de Rikke lo que pasará en la trilogía y contínuamente te fuerza a recordar esa profecía del principio para ir casando las piezas del rompecabezas.

Un poco de odio autor Lord Grimdark
Abercombie, malo, no; ¡Maligno!

Cuenta con la inestimable ayuda de Isern I-Phail, la hija del jefe de los montañeses. La misma que portaba su lanza en la batalla contra Bethod. Su presencia en el elenco de personajes me encantó. En lugar de crear personajes nuevos de la nada, Abercrombie ha sabido dar continuidad a los que ya tenía, dando la sensación de que el futuro de aquellos niños de La primera ley ya lo tenía clarísimo en su cabeza. ¡Buen trabajo, Joe!

Orso dan Luthar, heredero de La Unión

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Orso es un Principe Harry de la vida en sus mejores tiempos

En honor a la verdad, el bueno de Harry no es el primero en la línea sucesoria (ni lo será, que para eso se ha salido del ruedo dinástico), así que se podía permitir ciertos excesos. Pero lo de Orso no tiene nombre. En Un poco de odio, el único hijo de la reina Terez y nuestro querido Jezal no se deja nada en el tintero: putero, drogata, vago, socarrón… y aún así, consigue conquistarte con su evolución en la historia, con su sentido del humor y su punto de vista. Es un chico con potencial desaprovechado y claro, necesita una vía de escape que acabará encontrando, mal que le pese. Promete, promete.

Leo dan Brock

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El hijo de Finree toma el relevo

El Joven León, hijo de la respetada gobernadora Finree dan Brock (por méritos propios), se muere por entrar en batalla y zurrarse con los norteños bajo el mando de Stour Ocaso, el sobrino del rey Scale (hijo mayor de Bethod). Lo tiene todo: cuerpazo, juventud, carisma, fuerza, amigotes, soberbia e inexperiencia. Un cóctel que la gobernadora mantiene a raya a duras penas. Este personaje (algo plano) va a dar muuuucho juego, porque, si bien Abercrombie no lo muestra explícitamente, va dejando caer pinceladas que lo convertirán en toda una sorpresa. Y si no, tiempo al tiempo.

Stour Ocaso

Stour Ocaso Un poco de odio
¡¡¡EEEEhhh!!! Cada uno se imagina como quiere a los personajes, de ¿acuerdo? He aquí a mi versión del Gran Lobo del Norte.

Hechas las presentaciones, este es el personaje más plano que hay de todos. El típico malo al que le pierde la boca. Tiene ese puntito de Joffrey Baratheon que te invita a estamparle una maza en la cara, pero como te saca 2 cabezas y está así de fuerte, pues te das media vuelta y huyes cagando leches. No es, ni mucho menos, un personaje principal de la obra (por el momento). Pero me apetecía ambientar con esta magnífica estampa la reseña. En su lugar debería haber hablado de Trébol, una vieja gloria que lo ha visto casi todo, que está de vuelta de todo y que cae bien, la verdad. Casi hasta el final.

Gunnar Broad

Gunnar Broad grimdark
Broad es de mecha corta, como uno que yo me sé.

Este veterano de la guerra de Estiria lo pasa realmente mal a su vuelta a casa. A través de sus gafas vemos pasar en el ambiente viciado de una ciudad industrial un sinfín de injusticias, abusos de poder y desprecio por la vida humana en general que despertarán en él el impulso irrefrenable de imponer su fuerza. Menos mal que tiene a su mujer y a su hija para contenerlo. Recuerda, Broad: la potencia, sin control no sirve de nada… Acabará encontrado, sin embargo, una ocupación a su medida que dará mucho juego al próximo libro: El problema con la paz.

Vick(tarine) dan Teufel

Vicktarine dan teufel Grimdark
Yo me la imagino así, dura como la de Milenium

Esta chica es dura, no. Lo siguiente. Con ella van asociados algunos de los mejores momentos de la novela y por desgracia no puedo contarte mucho más porque, de lo contrario, estaría pregonando spoilers y no es cuestión. Se duro como Vick. Aguanta hasta leértelo. Lo que sí auguro es una evolución espectacular en las próximas entregas. Tengo ese pálpito.

Worldbuilding impregnado de Un poco de odio

Hará un año que tengo las Oculus Quest y es un aparato brutal. Con esas gafas de realidad virtual engañas a la vista para plantarte en mundos submarinos, nadando con ballenas, o sobrevolando volcanes sin moverte del sofá, pero con la misma sensación de vértigo.

Sin embargo, no hay nada como un autor capaz de meterte el olor a podrido en el cerebro con sus palabras, el dolor al romperte las uñas para arrancar un tablón del suelo o el calor abrasador de los hornos de las fábricas de los primeros tiempos. Gracias a Lord Grimdark, viajamos con los cinco sentidos a un mundo opuesto al que estamos acostumbrados (generalizo, obviamente; yo no estoy acostumbrada a la miseria). ¿Qué me suscitó este viaje a la cruda realidad de la era industrial temprana? Recordé lo afortunada que soy por no tener que vender a mis hijas para que trabajen en una factoría porque sus deditos son más pequeños y son más aptos para ciertas labores. Joe toca la fibra con la temática del WB y no deja indiferente. Lejos de ser una obra de entretenimiento banal, a mí me hizo reflexionar sobre la opulencia de nuestro mundo y la misera de los países en desarrollo. Las dimensiones que abarca la obra son tantas como las que queramos darle y el WB juega un papel fundamental.

Trama

Es difícil saber por dónde irán los designios de J. Abercrombie sólo con leer Un poco de odio. Desde luego, ha sabido dejar un final con cliffhanger como una casa de grande.

Las historias, como es habitual en una novela río, nacen separadas y se van entrelazando de manera magistral, casi morbosa. En ocasiones, el autor respeta tus deseos más profundos y te da una alegría; en otros te deja sin sangre en las venas. Pero, ¿para qué nos vamos a engañar? Tú te has interesado por el libro porque te gusta que te den candela Grimdark de la buena. Déjame decirte que estás de enhorabuena.

Sigue habiendo sexo, escenas explícitas de lucha y crueldades de todos los colores, por eso no sufráis.

Además tiene los puntos justos de humor ácido tan «güeno» de J. Abercrombie, de ese que te hace desatar tus risitas de malign@ a medida que lees. Es sin duda, su tercera marca de la casa.

El punto que me ha sacado de la lectura

No todo iba a ser bueno. Tampoco es que sea malo. Pero hubo algo que me sacó de la lectura y creo que no soy la única a la que le ha pasado esto. Utilizar la palabra «puto» para enfatizar adjetivos (p. ej. «¿Quién iba a decir que la guerra fuese tan puto muermo?) no es algo a lo que esté acostumbrada. Me consta que el uso de puto en este caso se encuentra mucho más extendido en la mitad occidental del país, pero de momento por Levante suena a lenguaje profundo del Bronx.

Conclusión final

¿Te deja chof cuando lo acabas de leer porque NECESITAS MÁS? SÍ.

guerras astur-cántabras, edad del hierro, mitología celta
El día que lo acabé, me deprimí un poco. Eso es buena señal.

¿Te ENCARIÑAS de esos personajes ruines capaces de hacer lo mejor y lo peor? ABSOLUTAMENTE SÍ.

¿Está bien escrito, bien traducido y te teletransporta al mundo de ficción sin esfuerzo? SÍ ROTUNDO

¿Eres escritor y quieres aprender sobre la magia de las descripciones, los giros, las escenas de acción y acotaciones que hablan por sí solas? Este es tu libro.

Voy a estar un tiempo para anotarme todo lo subrayado e intentar empaparme de todo lo leído en Un poco de odio. La inversión del libro en papel ha sido una buena elección (a parte de comprarlo por su maquetación y portada trabajadas) porque le voy a dar mucha caña y espero sacar buenas ideas para Las Nieblas del Tsuna, mi novela en curso.

Bueno, ¿qué? ¿A qué esperas para comprarlo? ¡Date prisa porque en menos que canta un gallo viene la segunda parte!

Ya que estamos, voy a despertarte Un poco de odio…

No quería acumular haters sin motivo, pero sí… tengo la edición dedicada y firmada por el mismísimo J. Abercrobie con mi nombre, la dedicatoria de Manu Viciano y el sello inconfundible del Librero del Mal. Si a eso le añades el relato exclusivo para la Librería Gigamesh, el volumen se transforma en un artículo fetichista de la literatura fantástica. Y es mío. Sólo mío. MuajajaJAJAA

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2 respuestas a «Amor por Un poco de odio»

  1. Coincido contigo en lo que me sacó de la lectura. Me chocó que alguien tan acostubrado a la traducción como Manu Viciano metiera esa palabra tan a contracorriente con el tiempo del relato.

    1. Perdona por la tardanza, no sé porqué no me notifica los mensajes el sistema.
      Bueno, ¿quién sabe? desde luego da mucha fuerza al tono indignado del discurso, pero ya te digo, eso sólo lo escucho en conversaciones de colegas con algunas cervezas de por medio, jajaja. Quizás él tenga una razón de peso

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