La mejor venganza de J. Abercrombie

La mejor venganza de J. Abercrombie

Si la venganza se sirve fría (eso dicen), la reseña de La mejor venganza, de J. Abercrombie viene ultracongelada. Mira que la anuncié antes del verano, pero fui demasiado optimista con mis expectativas de tiempo libre y mis obligaciones me atropellaron.

Así, sin anestesia ni ná. El autobús amarillo fue el verano.

Pero, ¡eh! si tras tanto tiempo sigo empeñada en recomendarte este libro, pues será por algo, ¿no?

Algunos dicen que la mejor obra autoconclusiva de Lord Grimdark es Los Héroes, pero yo me leí el comienzo de ambas obras y La mejor venganza me secuestró el corazón y ganó por goleada. Creo que el motivo es el sopor que me entra cuando vienen escenas de guerra y Los héroes tarda en arrancar porque la introducción de la historia se centra en los días previos a tres jornadas de asedio.

Claro, con la fe intacta en mi Joe, seguí leyendo hasta que me dejé seducir por la idea de tontear con La mejor venganza… –Sólo un par de páginas y vuelvo otra vez al cerro de Los héroes–… ¡Engañá! ¡Ay, amiga! una no elige de quien se enamora (eso dicen también). Y es que con el inicio de La mejor venganza, el cerebro se me licuó con aquella vorágine de: «¿pero qué? ¿WTF? ¿Cómo puede? ¿Qué narices ha pasado? (Asumamos que en mi tierna infancia yo me crié viendo Falcon Crest y Santa Bárbara y esto de las venganzas y de las sorpresas descolocantes lo tengo impreso en la lista de gustos).

Manipulaciones enquistadas, miradas que lo dicen todo, caricias que te dejan sin nada…

El inicio de La mejor venganza de J. Abercrombie

Todo comienza en una mañana idílica, en la que un hombre y una mujer se dirigen a caballo a visitar a su jefe. Van con la idea de cobrar un buen botín y fantasean con la idea de dejar esa profesión suya tan poco edificante. Cualquiera diría que están enamorados. Él al menos, la corteja con descaro. El caso es que llegan al palacio del duque de Talins (Una ciudad estado situada en un territorio que recuerda mucho a la Italia pre-Garibaldi) y las cosas se acaban torciendo un poquito.

Ahí Abercrombie pisa el acelerador hasta ponerte el corazón en un puño, lo pisotea, le clava unos cuantos puñales y te lo tira por el balcón. Sin ánimo de hacer spoilers, en el primer episodio acabas con el culo torcido y todo tu ser clama venganza. Es inevitable ponerte del lado de Monza Murcatto, el personaje que llevará el peso de la novela a pachas con un tierno Caul Escalofríos, ese norteño que a lo largo de las obras de Abercrombie se convertirá en un entrañable habitual.

Monza Murcatto, la carnicera de Caprile

Si llegas a ser la «generala de todos los ejércitos» del duque más despiadado de Styria, no es por tu cara bonita. ¡Y eso que tienes pelazo negro y un cuerpo atlético, hecho para la esgrima! No… si llegaste hasta ahí quizás sea porque supiste jugar bien tus cartas, tuviste esa pizca de suerte y sobre todo, porque en algún momento, los hombres bajo tu mando decidieron seguirte cuando vieron en ti algo que merecía la pena. Y ese fue el caso de Monza Murcatto.

Este cóctel de chica malota pero con su corazoncito, tiene encandilado a medio mundo Grimdark, y no es extraño leer afirmaciones como: «Monza es mi amor platónico», «Me enamoré de ella desde el primer capítulo», etc… Algunos (Eh, Caballero del árbol sonriente?) hasta le ponen cara y tantean qué actriz podría encarnar a su amada Serpiente de Talins, otro de los cariñosos apodos que carga en su espalda. ¿Qué tendrán los malotes? jajaja

La mejor venganza
La de Underworld, a ratos, me recuerda a ella, no sé por qué.

A lo largo de la obra, su misión consistirá en ir cobrándose favores y contratar a unos cuantos fuera de serie para que empleen sus artes en su causa: el mejor envenenador y su aprendiz, una ex -inquisidora, un mercenario bendecido por la suerte y el alcohol, un norteño con ansias de combatir su letal oscuridad y un asesino obsesionado con los números.

Es como un Oceans Eleven, pero en vez de robar objetivos imposibles, se dedican a asesinar a todo aquel que estuviera implicado directamente en la traición de la que fue víctima nuestra querida Monza.

Caul Escalofríos, de renegar de la venganza a abrazar la maldad genuina

Este es el personaje que comparte el peso de la obra con Monza. Si bien ya lo conocíamos en la trilogía de La primera Ley, es aquí donde toma un papel protagonista. Su evolución no puede ser más Grimdark. El tipo se propone dejar atrás la espiral de sangre, comenzar una nueva vida lejos del convulso Norte, pero por más que lo intenta, la vida (y Monza, para qué negarlo) sigue encaminándolo hacia destinos sangrientos, alejados de la paz que añora.

Caul Escalofríos en La mejor Venganza de J. Abercrombie
Caul Yogurín. Dibujo de autor desconocido. Si le conoces, me encantaría poder adjuntar su nombre y contactar con su persona.

Al principio, Caul tiene bastantes dilemas con el panorama que se le presenta, pero llega un momento en que acepta la realidad tal y como es y al final decide jugar sus cartas de manera más o menos acertada. Cada uno que saque sus conclusiones. Creo que es, a mi manera de verlo, uno de los atractivos de la obra, ya que el hecho de que no siga el viaje del héroe al que estamos acostumbrados, te tiene en vilo, repitiendo para tus adentros: ¡No, Caul , tío! Eres buena gente, ¿Qué haces?

Por cierto, entre él y Monza hay química tensa, recurso que Lord Grimdark sabe explotar hasta el final.

El resto de personajes de La Mejor Venganza de J. Abercrombie

Todos y cada uno de los personajes que forman el equipo Murcatto tiene su atractivo. El trabajazo que se ha pegado en La mejor venganza Joe Abercrombie es digno de admiración. Sin leer las acotaciones, ya sabes de quién se trata. Es sin duda, otro de los activos más importantes de la obra.

La mejor venganza
Ilustración de Darey Dawn

El Worldbuilding, otra delicia

Me encanta salir del ámbito medieval. Es refrescante ver que podemos movernos en otros periodos históricos que no sean castillos medievales y dragones. La verdad es que en La mejor venganza, Abercrombie apostó por un entorno basado en la Italia del renacimiento y ha sido todo un acierto, bajo mi punto de vista.

El final de La mejor venganza de J. Abercrombie me dejó to loca

Vamos a ver… una, que ya es fan de este hombre, comienza a cogerle el tranquillo a esas pistas sutiles que va dejando. Yo creo que juega con eso, con nuestras mentes, y cuando te crees que le has pillado, el tío va y te riza el rizo de tal manera que se te desencaja la mandíbula. No sé cómo será en el resto de obras conclusivas, porque no las he acabado, y estoy deseando ver cómo se las ingenia en la trilogía de la Era de la locura, pero ya os digo que el final de La mejor venganza, en sí, puede gustarte o no pero jamás te dejará indiferente.

Además, el tío va de sobrado y se permite el lujo de dejarte parte del salseo sin solucionar. Porque… ¡Vamos a ver, Joe, ¿al final, Benna y Murcatto iban del rollo Cersei- Jaime, o qué?!

Conclusión sobre La mejor venganza de J. Abercrombie

Es un must si te gusta el Grimdark. Es de obligada lectura si te gustan esos finales que te tienen como medio mes pensando en cómo acabaron los personajes, que te hacen reflexionar sobre la naturaleza humana, la maldad, la bondad, y toda esa pasta de la que estamos hechos. Disfruté mucho leyendo este libro y no descarto leerlo de nuevo con calma, papel y lápiz, a ver si se me pega algo de este peaso de autor que quita el sentío.

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un poco de odio

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