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Celtas: antes muertos que sencillos

Celtas: antes muertos que sencillos

Tanto si te animas a vestirte de astur, castrexo o cántabro para alguna recreación histórica, o si te lías la manta a la cabeza y te da por escribir una novela de las Guerras Astur-cántabras, como yo, al final descubres que a nuestros ancestros les gustaba lucirse, y sabían cómo hacerlo. Y es que los celtas podían ser algo espartanos para algunas cosas si los comparamos con los romanos ( vestidos, telas, decoración de la casa, etc.) pero eso sí : para salir a la calle, antes muertos que sencillos.

Nada de «fofisanos»

Tanto ellos como ellas se preocupaban mucho de su imagen personal. Estar en forma era algo elemental y de hecho, Estrabón nos comenta en su obra de Geografía I que estaba mal visto en los hombres lucir barriguita cervecera. Era signo de debilidad y falta de disciplina. No debía ser muy práctico a la hora de desenvainar la espada de antenas, más que nada porque si la circunferencia de la barriga era importante, la espada quedaba fuera del campo de visión (estoy exagerando, jeje)

El último que me llamó gordo acabó con las sandalias a 10 km del cuerpo.

Pelazo al viento

También estaba de moda llevar pelazo, con independecia del sexo. Ya sabéis, donde esté una melena al viento del norte, que se quite lo demás. Ellas acostumbraban a trenzarlo, y se cree que en función de su estado civil llevaban el recogido de una u otra manera. Ellos, por su parte, se ponían una cinta para ir a guerrear, por esto de que la magia de su melena no era muy práctica en combate. ¿O sí? No consigo encontrar dónde lo escuché o leí (la memoria de madre de mellizas brilla por su ausencia), pero creo que los lusitanos iban desnudos a combate, agitando su cabello trenzado para impresionar al enemigo. (Por favor, ¿alguien me puede ayudar con esto? juro que lo leí en alguna parte, no lo soñé)

Pelazo al viento. (Brave, de Disney Pixar)

Si el cuerpo no acompaña…

Supongo que como ahora, no todos cumplían con los cánones de belleza corporal de la época. Si esa barriguita cervecera no se va ni con cien abdominales al día o en lugar de pelazo, se le veía el cartón, un celta siempre podía desviar la atención con complementos varios. Para ello, los más pudientes contaban con algunos recursos. Toma nota:

Para ellas

  • Pendientes y arracadas
Pendientes no aptos para orejas sensibles.
Pieza del Tesorillo de Arrabalde, Zamora

Unos buenos pendientes siempre ayudan. Si además son de oro, mejor que mejor: dan brillo al rostro y pegan con todo. Si además pesaban medio kilo cada uno, te hacían efecto lifting. Sólo presentan una salvedad: como los lleves a diario acabarás pisándote los lóbulos.

Para ellos

  • Cinturones

Un cinturón marca la diferencia. Piénsalo: si la curva de la felicidad se niega a enderezarse, lo más sensato es lucirla con un buen cinturón chapado en oro y repujado con esmero para deslumbrar a todos esos envidiosos que te miran.

Este Tesorillo de Arrabalde me está dando mucho juego. Se parece a una rana, ¿verdad?

Unisex

Bueno, aquí te incluyo complementos que creo que podrían apañar a ambos sexos. Los torques, las fíbulas, diademas ceremoniales, etc.

  • Torques

Los torques, son signo de poder social, político y de poderío económico. Además se especula que según la tribu, se decoraban con detalles muy característicos de cada tribu o clan, de manera que es posible que pudieran saber de quien eres por la forma de tu torque. Eso sí, te aviso: los torques hay que ganárselos, ¿eh? Son una distinción de honor, debes estar a la altura. Te recomiendo que visites la web de Celtica hispana, donde se profundiza un poco más sobre este maravilloso complemento.

Torques, pieza de la orfebrería castreña, perteneciente al conjunto denominado Joyas de Ribadeo.
  • Fíbulas

Este es un elemento indispensable para él y para ella. Sin las fíbulas no eran capaces de sujetar las telas de su atuendo apropiadamente y mantenerlas en el sitio. (Los botones no llegaron hasta la edad media). Solían ponérselas al hombro. Hay infinidad de modelos, dependiendo de la época histórica, pero los que más me gustan son los de Caballito (he visto otras fíbulas zoomorfas, con forma de lagarto, pero las de caballito son mucho más populares: el caballo es signo de estatus social elevado, sólo las clases altas iban a caballo), de Torrecilla, quizás las más sencillas en su elaboración, y cómo no, las fíbulas de Omega, pero creo que estas últimas se ponen de moda tras la conquista romana (Otra vez mi memoria pega chispazos… )

Si quieres ver cómo se ponen, te pongo un ejemplo con fíbula de Omega o anular:

Un ejemplo de cómo poner la fíbula. El paisano está clavado como una estaca, no sea que la jefa le haga un piercing nuevo en el pezón.
  • Anillos

Es una pieza de adorno para todo el mundo, lo que sospecho es que no es tan fácil encontrarlos en buen estado, ya que son piezas de metal muy finas.

  • Diademas

Hay una diadema muy especial, que desconozco cómo quedaría puesta, pero eso seguro que se llevaba el protagonismo y lo del pelazo quedaba en segundo plano. Está a la altura del caldero de Gundestrup, y algún día, la veré con mis propios ojos, (bueno, los cachos que quedan de ella)

Se trata de la Diadema de Moñes, y es un complemento para ocasiones muy muy especiales. Algo ideal para ir a sacrificios, funerales, rituales de iniciación, etc… No es para ir a comprar el pan. No me seas ostentos@

Se encuentra en el Museo arqueológico nacional. Se halló en Moñes, conejo de Piloña
  • Brazaletes

Más chic, no se puede ser. Unos buenos brazaletes, ya sean de oro o de plata, estilizan la figura y ocultan manchas y brazos peludos. Y si tienen forma zoomorfa, te dotan además de protección extra para tus eventos más importantes. De nuevo recurro al tesorillo de Arrabalde, que de tesorillo nada. Ya me gustaría a mí encontrarme con una sola pieza del tesorillo.

¿Ves las cabezas de serpiente a 3 vueltas desde los extremos?

Fíjate en el repujado y el trabajo que tiene la pieza. Es para quedarse embobado mirándolo.


¿Vamos de compras?

Sujeta la visa, que nos conocemos…

Actualmente hay muchos artesanos que se dedican a reproducir las piezas halladas en los yacimientos arqueológicos. Torques, fíbulas, brazaletes, y demás están ahora al alcance de todo el mundo con sólo un clic y una visa.

Hasta los museos arqueológicos hacen negocio, ¿qué te pensabas tú?

Pero recuerda, no te excedas, de lo contrario te pasarás al bando íbero, que eran muy de excesos. (Es bromita, jejeje)

La última reflexión

Los complementos dan mucho juego, tanto en novelas como en recreaciones históricas. Conocerlos da información muy interesante y si sabes jugar con ellos, nadie notará que esta operación bikini no llegó a buen puerto, o que se te ven las ideas en una recreación… Sólo quería cerrar el post con una reflexión un poquito más seria: hay una constante en el arte céltico de todas las naciones celtas, y en la orfebrería se deja notar con claridad: las formas, sobre todo en las figuras zoomorfas, tienen una estética muy característica: las extremidades suelen ser esbeltas y estilizadas, mientras que los cuerpos suelen ser más rechonchitos. Fíjate la próxima vez que te asomes a un museo.

¿Y tu? ¿vas a ir como los celtas: antes muerto que sencillo? ¿o lo dejas para otro año? Qué harías si te encuentras con un tesorillo como el que se encontraron en Arrabalde?


Imagen principal obtenida de «Misskekas.blogspot.com«

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