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Beltaine: la celebración celta de la Primavera

Beltaine: la celebración celta de la Primavera

Coincidiendo con los meses de floración más intensa, cuando el campo está en su momento álgido de explosión de colores, nuestros ancestros celtas tomaban nota del asunto y organizaban una serie de ritos para conmemorarlo. No eran ajenos a las orgías de polen, los pajarines trinando en Dolby Soround para encontrar novia, la llegada del buen tiempo y todo lo que lleva asociado (todo el mundo enseñando carne de nuevo). Por eso Beltaine es la celebración celta por antonomasia de la primavera.

No voy a contarte cómo celebraban Beltaine los celtas. Para eso puedes consultarlo en las webs que te adjunto abajo. Pero déjame darte cinco razones para celebrarlo.

Estamos desconectados

Puede que seas de ese reducido porcentaje de afortunados que viven en contacto habitual con la naturaleza. De esos que viven desenganchados de las nuevas tecnologías, libres del yugo del móvil y las redes sociales. Pero la realidad es que seguramente me estás leyendo desde un smartphone y estás suscrito a mi página de FB o a mi Newsletter y te da vergüenza confesar el tiempo que pierdes mirando ese dispositivo que tienes entre manos. Antes de los smartphones, bastaba con salir de casa. Pero desde su aparición, la virtualidad no se despega ni un segundo de nuestras vidas y a mí, en particular, me preocupa. En fin, ¡tranqui! no estás sol@. Vivimos en una realidad a caballo entre la virtualidad y la inconsciencia.

Incluso si te vas de excursión al monte para desconectar, el smartphone va a estar ahí por si acaso sucede algún imprevisto. Ah… de ahí a mirar el FB no va nada, te lo aseguro. Pero… ¿dónde quiero ir a parar? pues a lo más importante: vivimos desconectados de la naturaleza.

¡Es una sensación constante que tengo! ¿tú no la has sentido? es necesario recalibrar nuestro lugar en el mundo para que nuestro futuro llegue a buen puerto y puede que los celtas nos den unas cuantas lecciones. He aquí cinco razones que te convencerán para comenzar a celebrar Beltaine: la celebración celta de la primavera.

1. Beltaine: la celebración celta de la purificación

Los días se alargan, la vida vuelve a los árboles, el campo está en su época de mayor esplendor. Es conveniente recibir esa oleada de energía de la mejor manera posible. Por eso deberías probar a purificar tu cuerpo y tu alma.

  • Fija un tiempo sin móvil, olvídalo en casa.
  • Date un baño de naturaleza, aunque sea paseando en un parque.
  • Párate un momento a desterrar rencores y pensamientos negativos.
  • Deja de comer esas cosas que sabes que no te hacen bien. Prueba algo nuevo y saludable.
ritual beltaine
Si queréis realizar el ritual como nuestros antepasados celtas, aquí dan algunas directrices…Imagen obtenida de «lo que me gusta»

2. Beltaine: la celebración celta de la fertilidad

La primavera, la sangre altera. No es un dicho vacío. En los fuegos de Beltaine, Belenos, dios del Sol, y la Diosa Madre se juntan para darse amor. Sé como ellos. Si tienes pareja, es una fecha ideal para el reencuentro CONSCIENTE de vuestras almas y vuestros cuerpos. No hace falta que encarguéis un bebé (oye, que igual sí, depende de la pareja), pero sí deberíais aprovechar para quitar hierbas muertas y rencores, abonar las flores de vuestra relación con agradecimientos y gestos de amor. Y por qué no… daros muchos mimitos, que el mundo necesita amor.

Beltaine, celebración celta de la primavera
Desconozco el autor, si alguien sabe de quién es, por favor, que me lo pase y lo referencio.

3. Beltaine, la celebración celta de la primavera donde priorizar es lo más importante

La energía que traen consigo los días de luz en aumento, debes canalizarla hacia lo que más te interesa:

  • tu familia y amigos
  • tu casa
  • tu medio ambiente
  • tus proyectos personales

Piensa en acciones concretas que deberías hacer para mejorar tu relación con ellos, escríbelas en un post it y pégalo en el espejo del baño. Cumple esas acciones concretas antes de Samhain.

4. Beltaine: la celebración celta de la primavera que ante todo es fiesta

Lo tienes a huevo. El 1 de mayo es fiesta en casi todo el mundo (bueno, Holanda y China creo que no lo celebran con festivo, qué se le va a hacer), así que puedes trasnochar. Ponte cañón y sal a pasar un buen rato con tu gente. Pero por una vez, no lo hagas por rutina. Festeja con la intención de compartir la alegría de días mejores. Lo bueno está por llegar. Atrás quedaron los días de oscuridad y escasez. Si viviéramos del campo en exclusiva, este argumento tendría una fuerza demoledora, pero por suerte o por desgracia, esa fuerza se ha difuminado con la llegada de la globalización y los supermercados. Otra evidencia más de la desconexión con la naturaleza.

Beltaine fiesta festivales
Visita la web
-ESCOCIA-«UNA TIERRA DE LEYENDA Y MISTERIO» para saber más sobre cómo se lo montan en Escocia

5. Beltaine: la celebración celta de la primavera que forma parte de ti

La Humanidad lleva celebrando la llegada del buen tiempo y de la primavera (bueno, en las zonas ecuatoriales les daba un poco igual, sólo tienen una o dos estaciones) desde que tiene el título de eso, Humanidad. Lo hacían en las cavernas, lo hacían los nómadas, y por supuesto nuestros ancestros más recientes , desde los primeros indoeuropeos hasta las invasiones visigodas, suevas y musulmanas. Honra a la memoria colectiva y conéctate con tu historia. Escoge la tradición que más te guste (por favor, intenta que no sea sacrificar bichos ni personas) y festeja tu lado histórico.Sé un poco más humano.

Mi reflexión final

Tú y yo nos permitimos el lujo de ignorar los ciclos naturales, porque independientemente de lo que le suceda al mundo, siempre habrá una bandeja de lo que sea en el supermercado. Déjame ir más allá: en Estados Unidos se realizó un estudio en el que se demostró que el 7% de los encuestados pensaba que la leche chocolateada venía de las vacas marrones… ¿te das cuenta de cómo se nos va de las manos?

Sin embargo, y no hace falta remontarse a los celtas, nuestros bisabuelos (quizás también nuestros abuelos) sí vivían una estrecha relación con la naturaleza. El respeto que se les profesaba a los ciclos naturales estaba totalmente justificado. Con la llegada de la tecnología hemos perdido el respeto a los ciclos para sacar mayor rendimiento y beneficios. Ya no es una relación entre iguales (naturaleza-personas). Es una relación de dominación (naturaleza al servicio de las personas). No se si me equivoco, pero los romanos comenzaron con esta tendencia y hasta aquí hemos llegado.

Estamos a tiempo de observar qué rumbo llevamos y analizar si es realmente lo que queremos o si, por el contrario, necesitamos corregir las coordenadas. Escucha tu cuerpo, observa la decadencia del sistema. Decide tus prioridades. Actúa. ¡Hazte un hueco de honor en la historia y trasciende!

Si quieres saber en qué consiste Beltaine, te dejo algunas referencias.

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Asturican Gods

Asturican Gods

Contra los dioses romanos

—Llegas tarde, hermana. —dijo Deva sonriendo, mientras jugueteaba con las ondas de su melena. —Pensábamos que ya no vendrías.

—¿Crees que es fácil desenvolverse con mi forma humana, querida? a estas alturas del año, se torna seca, arrugada y sin brío. —contestó Brixit con su característica voz cansada. —Además, ¿no había otro roble en el que reunirnos? ¡Este es sin duda el más inaccesible de todos!

Lug, Deva, Belenos, hasta Cosso, todos rieron. La anciana resultaba más cascarrabias y chistosa cuanto más envejecía. Sólo Cernunnos permaneció impasible.  

—Y el más sagrado, anciana Brixit. —le recordó Cernunnos al cogerla de la mano para cerrar el círculo que habían formado bajo el árbol.  —Los pactos de los dioses se sellan siempre al cobijo de un gran roble.

Cernunnos, el dios astado, era el único que conservaba su forma original, puesto que los bosques le conferían toda la energía necesaria para manifestarse en cualquiera de sus formas. 

—Bien, si ya estamos todos, comencemos. No hay tiempo que perder. —añadió Cernunnos mientras apoyaba su mano en el roble. —¡Oh! Roble de los mil inviernos, señor del bosque, nexo entre los mortales y los dioses, testigo de pactos sagrados: ¡Atiende nuestra petición!

—¡Atiéndela! —respondieron todos al unísono.

—Los dioses aquí presentes vienen a decidir su destino bajo tus ramas. Te pedimos ser testigo de nuestro acuerdo, por los inviernos a los que has sobrevivido, y otros tantos a los que sobrevivirás.

El dios astado cerró los ojos y el árbol, en respuesta, dejó cantar sus hojas al viento. Hasta el cierre de la reunión, todo quedaría grabado en su savia para siempre.

—Bien, veo que no soy la única que tiene que recurrir a su forma humana. —continuó Brixit, tras recuperar el resuello. —Las cosas están yendo de mal en peor.

—No es de extrañar, querida. Más de la mitad de los ástures y los cántabros han perecido en batalla. —respondió Cosso, hastiado. El dios de la guerra no podía dejar de acariciar la empuñadura de su falcata, buscando quizás tranquilizarse con el tacto del metal . —Todo el valor y el arrojo que infundí en cada uno de los guerreros fue inútil ante los hijos de la Loba Sarnosa.

—Cosso, hermano mío, no sabes cómo te entiendo. Las viejas costumbres, nuestro modo de hacer las cosas, ya no son efectivos ante el avance de esos Lobeznos Sarnosos. —dijo Belenos mientras posaba su mano sobre el hombro del Dios Guerrero —Cada día, aparezco por el horizonte y me sorprendo al ver que invaden nuestros dominios con artefactos nuevos. No paran de llegarles refuerzos desde el oriente. Cuando me oculto, en el ocaso, ansío el descanso. Pero una y otra vez me veo obligado a ver sus abusos. Es una tortura. 

—Yo he sentido como controlan las aguas, desvían sus cauces naturales, las estancan y aprovechan su fuerza almacenada para horadar los montes. ¡Es un insulto! ¿Cuánta manipulación deberemos soportar? —dijo Deva, diosa de las aguas y los seres que habitan en ellas.

La diosa, que iluminaba el cerco divino con su tez inmaculada y su melena de oro ondulado, no pudo evitar derramar un par de lágrimas. Una por cada mejilla sonrojada. 

—Deva, no llores, ¡no empieces! ¡Por favor!¿No querrás inundarlo todo? —le reprendió Lug. —Aunque, tienes razón. No sólo manipulan las aguas a su voluntad. También las mentes. ¿A cuántos de vosotros han intentado dar un nuevo nombre? Seducen a nuestros fieles, diciéndoles que ellos también nos adoran, pero ¡con otro nombre! —exclamó Lug, golpeando con furia el suelo con su lanza. —Sin ir más lejos, algunos han decidido llamarme Mercurio. ¿Os lo podéis creer? Me han puesto a la altura de ese dios mequetrefe de segunda. ¡A mí!

La lanza comenzó a arder, imbuida por la indignación de Lug, el dios de todos. 

—¡Intentemos una nueva ofensiva!¡Contamos con la ventaja de luchar en nuestro territorio! —dijo Cosso, con el brillo de la guerra en sus ojos. —No podemos apagarnos lentamente ante el avance del enemigo. 

—Sí, Cosso. Si no hacemos algo, nos extinguiremos poco a poco, hasta ser sólo un recuerdo mecido por el viento. —reflexionó Lug —Pero esta vez deberíamos hacerlo de manera distinta. Deberíamos aunar nuestras fuerzas y no combatir por separado. Al fin y al cabo, ese ha sido el fallo que nos ha llevado a esta situación. 

Lug, con su lanza en llamas, adoptó una postura de liderazgo. Se veía capaz de tomar las riendas de la situación y quería arrastrar al resto del cónclave con su entusiasmo. No había otra salida.

—Deberíamos bendecir con nuestra protección a un guerrero que sea capaz de comandar los fieles que todavía quedan vivos. —sugirió Lug, mientras el resto lo miraba en silencio.

Tras unos segundos, la anciana Brixit carraspeó y tragó saliva. Fue la única que tenía objeciones al respecto.

—Lug, chato. Casi no hay guerreros vivos. —dijo la vieja, frunciendo el ceño en un sinfín de arrugas —¿No crees que deberíamos contar con fuerzas alternativas? Propongo que la bendecida sea una mujer. Entonces quizás los resultados sean distintos.

—Bien dicho, hermana. ¡Apoyo la propuesta! —Exclamó Deva, exultante. Había pasado de la melancolía a la alegría en un suspiro.

Lug se giró y miró a Brixit por encima del hombro con gesto de desaprobación. Bendecir a una mujer no estaba en sus planes. Fue a rebatir a la señora del invierno y de las nieves, pero intervino Cernunnos.

—Los dos estáis en lo cierto. Pero hasta las piedras lo saben: no hay dos sin tres. La victoria vendrá de un guerrero, una hija de la tierra y el agua de Nuestros Montes y alguien más. —Cernunnos hizo un silencio para mirar a los ojos a todos los presentes. Respiró hondo y continuó: —Alguien que mantenga la magia viva y pueda unir con su sola presencia el pacto. Alguien en contacto permanente con nosotros, los dioses.

—¡Que así sea! Cuenta con mi luz. — replicó Belenos, tras mesarse el bigote.

—¡Brixit y yo también los bendeciremos! —dijo Deva.

—¡Cuenta con mi furia, Cernunnos! —Exclamó pletórico Cosso.

Sólo quedaba Lug por dar el visto bueno al plan. Cernunnos se aproximó a él y, evitando quemarse las astas con la llama de la lanza sagrada, le cogió de la mano.

—Sólo quedas tú, Lug. Acéptalo. Danos tu visto bueno. —le pidió Cernunnos con una sonrisa de complicidad. —¿Qué más podemos perder?

El dios de todos y de todo desvió la mirada al suelo y sintió miedo por primera vez. En realidad había todavía mucho que perder. Pero al alzar la vista, descubrió en sus hermanos una fuerza que creía ya olvidada. La misma fuerza con la que conquistaron un sinfín de tierras más allá de los mares.

—Contad con mi ingenio y mi lanza. ¡Les haremos recordar nuestro verdadero nombre a través de los tiempos! 

Entonces, el Gran Roble dio por sellado el pacto con un temblor de sus ramas enormes. Estaba escrito en su savia. Ya no había marcha atrás.

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